Nicolás Curi
La Eucaristía se celebra de martes a domingo. Los fieles llegan en masas a las parroquias para adorar un día más al señor. Pero en la semana solo están los que verdaderamente entregan su fe y su vida a Dios. Las iglesias son lugares llenos de mística que esconden secretos y bellezas, pero que en el fondo representan el lugar de reunión espiritual de las personas.






























Basta con darse una vuelta el día jueves a cualquier parroquia de la ciudad de Santiago, a eso de las siete y media de la tarde, horario de misa, para darse cuenta que la cantidad de gente que se ven los días domingos nunca se presentara en la semana. La mayoría de las personas que van el ultimo día de la semana simplemente lo hacen por cumplir con el día estipulado para el señor, como una obligación o una tradición familiar. Los verdaderos creyentes se encuentran en la semana.

La mayoría son ancianos y gran parte de ellos llega con sus bastones o en silla de ruedas. Ahí las parroquias e iglesias se transforman en un lugar de interacción los adultos de la tercera edad. Para muchos ese es su único panorama en el día.

Para otros la iglesia es un lugar para admirar. La arquitectura, su decoración y la belleza de las esculturas dan a este lugar una mística que ninguna otra construcción tiene. Adornada con cruces y elementos de oro, las parroquias, son paseo obligatorio en cada recorrido turístico en Chile y en mundo.

Las iglesias son construcciones que están cargadas con mucha energía positiva debido a la comunicación y a la mezcla de las vibras de todas las personas que van a entregarse cada día al señor. Administradas por un Sacerdote, las iglesias (Sobretodo católicas) cada día ganan más adeptos y fieles. Las parroquias los días domingo se rebalsan, eso demuestra que Chile cada vez se esta convirtiendo en un país más espiritualizado.

Las personas buscan soluciones, el consuelo y la compañía de Dios en muchos casos. Aunque otro porcentaje no menor de creyentes va todos los días simplemente a dar gracias de todo lo que Dios le ha dado en su vida, buena salud, dinero, prosperidad y felicidad.

Una iglesia hoy en día es un verdadero templo de adoración. Entrar ahí es como estar entrando en la casa de Dios a escuchar sus historias y su mensaje. Es necesario tomar una actitud de respeto al entrar a una iglesia ya que a nadie le gustaría que le faltara el respeto en su casa, menos en la casa de Dios. La vida esta llena de aciertos y desaciertos pero lo único que tiene que mantener y prosperar es la fe, ya que con ella, uno puede mantener la esperanza. Como dice el padre Jorge Armendia, (párroco de la parroquia Santo Domingo de Guzmán) "Dios nunca da la fe. La fe tu desde pequeño la siembras para luego con ayuda de Dios cosecharla. Es una fortuna que todos tenemos el privilegio de compartir".





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